METODOLOGÍA

    Es un hecho que los avances tecnológicos están influyendo de manera determinante en nuestro modo de vida. De igual forma, el ámbito educativo debe visualizar estos cambios como una oportunidad para que nuestro alumnado afronte su futuro laboral con garantías de éxito. Términos como Raspberry Pi, Arduino, lenguajes de programación multiplataforma, robótica e impresión en 3D están de rigurosa actualidad. Así mismo, consideramos positivo que nuestro alumnado de Ciclos Superiores de Informática se introduzca en el mundo del “Internet de las cosas” y del DIY (“Do it yourself”), pero de una manera ordenada y bajo un proyecto útil e interesante.

 

    Tras haber aplicado con éxito en ciclos formativos nuevas metodologías como la “Gamificación”, creemos que es el momento de utilizar la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos con el objetivo de ofrecer una oportunidad de mejora de los procesos de enseñanza-aprendizaje, desde el punto de vista del profesorado y para beneficio del alumnado. Del mismo modo, la aplicación de los principios metodológicos de Clase Invertida o Flipped Classroom también pueden aportar interesantes beneficios para la consecución de los objetivos de este proyecto.

 

    Estimamos que desarrollar un proyecto como este asociándolo al módulo profesional final de Proyecto, puede suponer una consolidación y ampliación de conocimientos necesaria e interesante. Se conforma como una estupenda oportunidad para que profesorado y alumnado exploren nuevos campos de aprendizaje, incrementando sus capacidades de trabajo en equipo, fomentando su espíritu emprendedor e innovador y  potenciando las siete competencias básicas.

 

    A nivel de Ciclos Formativos de Informática no hemos encontrado antecedentes de aplicación de la metodología ABP con las particularidades del proyecto que se propone. Sí que existen prototipos y algún que otro proyecto de desarrollo de cascos similares, pero han sido realizados por universidades o empresas privadas.

 

    A nivel de centro, este tipo de proyectos tienen una gran importancia pues suponen la continuación de nuestra línea de trabajo basada en la innovación educativa. Paralelamente, el fin del presente proyecto permite ofrecer a toda la comunidad educativa una visión muy positiva del uso de la tecnología en favor del humano y, si quien lo lleva a cabo es nuestro alumnado la percepción será aún mejor.

Combinación de diferentes metodologías educativas.

A través de la combinación de estas tres metodologías educativas, cada uno de los subproyectos asignados al alumnado podrá evolucionar coordinadamente para lograr los objetivos planteados para el proyecto global.

 

En cierta manera, seguimos la máxima clásica de la programación "divide y vencerás", para más tarde reunir los resultados parciales en un todo final. 

¿CÓMO APLICAMOS ABP NOSOTROS?

Para conseguirlo se considera la aplicación de las siguientes directrices:

  • Selección del tema y planteamiento de la pregunta guía. Se selecciona como temática la socialización de la tecnología y la aplicación de los últimos avances a nuestros proyectos finales de ciclo. Después se plantean las siguientes preguntas ¿Qué sabemos de Raspberry Pi? ¿Es complicado aprender un nuevo lenguaje de programación como Python? ¿Cómo puede ayudarnos el Internet de las cosas? ¿Qué efectos está teniendo la corriente DIY (hazlo tu mismo)? ¿Qué hemos de aprender sobre la impresión en 3D? ¿Qué papel va a jugar la robótica y cómo hemos de adaptarnos a esta tendencia?

 

  • Formación de los equipos. Se establece una organización de grupos adaptada a la naturaleza del módulo profesional de Proyecto. Los agrupamientos se realizarán atendiendo al área que cada subproyecto deba resolver. Se estima que existirá un gran grupo (7 o 10 alumnos), varios subgrupos (3 integrantes) y grupos individuales.

 

  • Definición del producto o reto final. En primer lugar, se determinará que el producto final será el casco inteligente, describiendo sus elementos físicos (hardware), sus elementos lógicos (software y bases de datos), así como la filosofía general de trabajo y cuestiones relacionadas con la homogeneidad que cada subproyecto deberá satisfacer. En segundo lugar, se llevará a cabo una descripción detallada de los objetivos de cada subproyecto. Finalmente, a través de una rúbrica se informará de las competencias que se desean potenciar en el alumnado y su evaluación.

 

  • Planificación. Se establecerá un plan de trabajo global y, a su vez, cada subproyecto deberá disponer del suyo en el que se reflejarán los hitos a superar y el calendario orientativo para su ejecución. Será necesario tener en cuenta en la planificación global los tiempos para la integración completa de todos los subproyectos.

 

  • Investigación. El alumnado tendrá en esta fase la posibilidad de investigar o ampliar conocimientos necesarios para el desarrollo de cada subproyecto. El profesorado orientará y guiará al alumnado en este proceso. Para ello, facilitará materiales e información a través de moodle o medios análogos.

 

  • Análisis y la síntesis. Periódicamente el alumnado deberá poner en común sus ideas, discutir pros y contras, identificar problemas y posibles soluciones, etc.

 

  • Elaboración del producto. Será en este punto cuando cada subproyecto se desarrollará en mayor medida, el alumnado utilizará todas las herramientas y conocimientos puestos a su disposición. Deberán obtenerse los resultados parciales que serán objeto de integración al final de esta fase.

 

  • Presentación del producto. Por cada uno de los subproyectos realizados, se expondrán los resultados y logros alcanzados explicando cómo han resuelto su parte del problema inicial, cómo se han coordinado con el resto de equipos y qué es lo que han aprendido durante todo el proceso.

 

  • Respuesta colectiva a la pregunta inicial.  Tras la exposición de todos los subproyectos, entre todos se realizará un ejercicio de análisis y reflexión sobre el resultado final obtenido, así como lo que esta experiencia les ha aportado.

 

  • Evaluación y autoevaluación. Finalmente, el proyecto global y los subproyectos serán evaluados a través de un formulario técnico, una rúbrica y una autoevaluación. Se planteará la posibilidad de realizar una evaluación cruzada.